Volver… Volvería una y otra vez al origen de tus ojos.
Volvería y me quedaría atrapada sin resistencia en esas miradas que dejabas caer entre los metros de espacio vacío que nos separaban.
Volvería a la noche en que me secuestraste,
con tus brazos encadenándome,
con tus labios como mordaza y tu piel como refugio de la lluvia.
Volvería siguiendo el rastro de tus susurros en mi oído,
la caricia de tu aliento en mi nuca,
volvería persiguiendo tus sonrisas tristes derramadas en mi hombro.
Volvería a prestar mi espalda como lienzo de tus dedos,
volvería a dejarte el pelo para que enredaras en el tus besos,
volvería a desnudarme para que descansaran sobre mi piel tus miradas.
Volvería y revolvería mis recuerdos para sacarlos a la superficie de este presente oxidado.
Volvería a recoger los ovillos enmarañados de nuestras ausencias fingidas y nuestros silencios forzados.
Volvería a descifrar el idioma de tus miradas y a resucitar todas nuestras lenguas muertas.
Volvería una y otra vez,
caminando en círculos alrededor de tus huellas…
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3 comentarios:
Volvería todas las veces de que dispongo a vivir la vida que he vivido para volver a encontrarme con alguien como tú en esta vuelta de mi vida.
Eres alguien único, Daniela.
Cuidate de los ladrones de tesoros, mira que existen a la vuelta de la esquina.
Yo, el peor de todos, en el folclor artgentino es más conocido como El Estremecío.
No se como responder a sus comentarios. Gracias por escribir.
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